Para bastantes personas, dejar a sus animales de compañía atrás cuando viajan en avión ya no es una opción. En este sentido, lo que han hecho las aerolíneas es responder mejor a esta necesidad con servicios destinados a transportar mascotas. Hablamos de implementar normativas de seguridad, procedimientos y formalización especializada. Los cursos de AVSEC, que están orientados a la seguridad de la aviación civil, han pasado a ser una pieza fundamental para que el transporte de mascotas se haga de manera segura, ordenada y respetuosa con su bienestar.
¿Qué son estos cursos AVSEC y por qué importan ahora?
Lo primero que debemos saber es que AVSEC es el acrónimo de Aviation Security, que es formación en seguridad de la aviación civil que está dirigida a varios colectivos que trabajan en el entorno del aeropuerto.
Todos estos cursos están enmarcados en el Plan Nacional de Seguridad (PNS) y de Formación (PNF), que lo que hacen es definir cuáles son las competencias con las que debe contar cada perfil profesional para tener acceso a las áreas restringidas, manejar equipajes, tratar mercancías o trabajar en el flujo de pasajeros.
El auge del transporte aéreo de mascotas
Transportar animales de compañía ha sido cada vez más objeto de regulaciones. En este sentido, las regulaciones de IATA sobre el transporte de animales vivos han pasado a ser referencia en el terreno internacional de cara a que se aseguren unos viajes más seguros.
Este tipo de normas lo que hacen es distinguir entre animales que se transportan en cabina, en bodega como equipaje acompañado y como carga específica, en la que cada uno tiene sus propios requisitos de documentación, contenedores y procedimientos.
Las aerolíneas han ido definiendo políticas en concreto sobre qué clase de animales se aceptan en cabina, los pesos máximos permitidos, el número de mascotas por cada vuelo, la documentación exigida y de qué forma se gestiona la seguridad o el bienestar a bordo.
Bajo este contexto, el número de personas que viajan con su gato o perro sigue aumentando y eso hace que los aeropuertos y compañías se vean obligados a armonizar la protección del animal con la propia seguridad del conjunto del sistema.
Seguridad aeroportuaria y bienestar animal: un cruce necesario
Hay que tener claro que la seguridad aeronáutica no está solamente centrada en la detección de armas o explosivos; va a abarcar todo el flujo de equipajes, personas, mercancías y animales que se mueven por el aeropuerto. En este sentido, los cursos AVSEC que tratan sobre la vinculación que se establece entre pasajero y equipaje, así como las provisiones de a bordo o de los suministros de aeropuerto, son partes de la protección en materia de seguridad.
Cuando las mascotas viajan como PETC en cabina o bien como AVIH en bodega, entran de lleno en dicho flujo:
- Tiene que superar los controles de documentación (vacunas, certificados veterinarios y autorizaciones, dependiendo del destino).
- El contenedor tiene que pasar por una serie de procesos en materia de inspección, tanto por rayos X como por inspección visual, dependiendo de la clase de transporte y también de la política del operador.
- Hay que tener en cuenta que el personal de facturación, seguridad y embarque tiene que saber manejar la situación sin que ello suponga comprometer ni el bienestar del animal ni la seguridad del resto de los pasajeros.
Las directrices en el campo operacional de IATA para transportar mascotas en cabina lo que han hecho ha sido insistir en que el personal de check-in y embarque use listas de verificación para inspeccionar contenedores, revisar documentos y que se valore el propio estado del animal.
De la misma forma, se van a establecer protocolos de seguridad: en ellos, animal y contenedor deberán pasar por puntos de screening de acuerdo con los procedimientos aplicables, y los pasajeros que viajen con mascotas deberán aceptar poder cumplir con la totalidad de medidas de seguridad que sean más relevantes.
Si el personal que aplica esos procedimientos no tiene formación adecuada —si no entiende por qué se inspecciona el contenedor, cómo equilibrar seguridad y bienestar, qué hacer ante un animal sedado o estresado— aumentan los riesgos de incidentes. Ahí es donde los cursos AVSEC, adaptados a cada colectivo, aportan un plus: ayudan a que la seguridad no se convierta en una serie de gestos mecánicos, sino en decisiones informadas.
Cursos AVSEC en la práctica: el ejemplo de Facilities Airport
En la formación AVSEC hay que tener en cuenta la manera en la que dicha información se imparte. España tiene en AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea), la cual autoriza cursos e instructores que van a cumplir con el Plan Nacional de Formación.
Para que los profesionales estén formados, hay centros que están especializados y de gran fama en el sector, como los que imparten en Facilities Airport, una plataforma de referencia en formación online de seguridad aeroportuaria, que cuenta con una oferta de cursos AVSEC, AVSAF (seguridad a nivel operacional), que lo que hacen es habilitar a los alumnos para poder trabajar en aeropuertos e instalaciones que estén vinculadas al tránsito de mercancías.
¿Cómo influye esta formación en el transporte de mascotas?
Pese a que ningún curso AVSEC esté dedicado en exclusiva a las mascotas, lo cierto es que tiene un impacto relevante en el transporte aéreo.
El personal que está formado en AVSEC:
- Comprende la importancia que tiene la vinculación correcta entre los pasajeros y el equipaje, lo que es vital cuando el equipaje incluye un contenedor con un animal que viaje en la bodega.
- Conoce los procedimientos de seguridad que se aplican a los contenedores especiales, como sucede con los de animales; sabe cuándo corresponde screening por rayos X, inspección manual o una exención en concreto.
- Algo que está interiorizado es que la seguridad en ningún momento debe poner en compromiso el bienestar del animal, sino para encontrar un punto de equilibrio entre la protección de todos y el trato adecuado que se debe dar a un ser vivo.
Esto hace que los conocimientos que se obtienen en este tipo de cursos sean de gran utilidad.
¿Cómo es la situación actual?
Ahora hay más animales, mayor normativa y es más necesaria que nunca la coherencia. Todo ello sucede en un entorno en el que el transporte de mascotas ha ganado visibilidad en la agenda regulatoria. Pensemos que hay asociaciones de aviación civil, autoridades nacionales y organismos, como ocurre con IATA, que han desarrollado en los últimos años una serie de códigos de conducta, así como manuales y guías para que se produzca un transporte seguro de gatos y perros, algo que es aplicable a los vuelos domésticos e internacionales.
Estamos ante unos documentos que establecen una serie de obligaciones: las aerolíneas tienen el deber de entrenar al personal para el manejo de animales en compartimentos inferiores, orientando a los tutores sobre las cajas de transporte que sean ideales. Rechazando los embarques cuando la seguridad o el bienestar no se hayan garantizado.
De igual modo, es necesario que informen de los incidentes que puedan terminar afectando a la salud de los animales que se transporten, así como que se mantenga un registro visible sobre el número de animales, la clase de eventos y de las medidas que se tomen.
Bajo dicho contexto, los cursos AVSEC han pasado a ser de esos sitios en los que se imparte una formación que es fundamental. Justo es donde el personal ha aprendido a ver que el transporte de mascotas no es una excepción, sino un componente más de las operaciones. Esto es un gran paso y lo cierto es que tanto los pasajeros como los profesionales del transporte aéreo se deben felicitar por ello. Con esta mayor concienciación salimos ganando todos.
Mirando hacia adelante: AVSEC, mascotas y cultura de seguridad
En la actualidad, el transporte de las mascotas se mueve de manera constante entre la demanda y una mayor responsabilidad. Los reguladores cada vez miran más al detalle la gestión de todo este flujo.
Los cursos AVSEC son uno de los mecanismos en concreto que sirven para construir alrededor unos vuelos más seguros: estamos ante una formación en la que se explica la razón por la que se revisan contenedores, por qué se realizan preguntas sobre la sedación o se deniega el embarque cuando la caja no cumpla requisitos o el animal parezca en mal estado.
No solo son cursos que podemos denominar como teóricos, sino que son herramientas para que las personas que estén con la facturación, en labores de seguridad o en puerta, puedan llegar a tomar decisiones complicadas con el debido criterio.
El transporte de mascotas en años venideros seguro que va a tener mayor vigilancia, datos y una mayor sensibilidad social hacia el bienestar de los animales, algo que es complicado imaginarlo sin una formación sólida. Estos cursos AVSEC, que se tienen que adaptar a cada perfil, van a seguir siendo una pieza central, puesto que valen para evitar incidentes y saber que cuando se sube a una mascota, el sistema es capaz de cuidarla, así como al resto de pasajeros que viajan en el avión.



