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La acuariofilia es un hobby cada vez más popular.

Acuariofilia

La acuariofilia es la afición a cuidar peces y reproducir su hábitat natural dentro de un acuario. Un hobby que va acumulando adeptos progresivamente.

Como cuenta la Fundación del Oceanografic, Valencia reunió a más de un centenar de aficionados a los acuarios durante el fin de semana del 18 y 19 de octubre del 2025 en el Primer Encuentro Ibérico de Acuariofilia. Un evento en el que se pudieron ver exposiciones de acuarios de particulares y empresas, concursos de montaje de acuarios en directo, mesas redondas, talleres prácticos y conferencias internacionales.

Y es que este es un tema relacionado con los animales, en el que hay menos organización y un tejido comercial menos desarrollado que el que encontramos con otras mascotas, como los perros y los gatos, pero que despierta el interés de una parte cada vez más amplia de la población.

La acuariofilia no tiene nada que ver con cuidar cualquier otra mascota. Los peces no son animales domésticos. No te van a proporcionar la compañía que te reportan otros animales. Sin embargo, esta es una afición que te puede proporcionar mucha satisfacción.

Y es que el aficionado a los acuarios se empeña en simular un ecosistema acuático en un rincón de su casa y dotarlo de vida. Él es el responsable de que ese ecosistema funcione. Erigiéndose en una especie de Dios protector que se recrea observando la maravilla de su creación. Una especie de Pirandello que crea un universo artificial, formado por seres vivos que reclaman su espacio en el mundo.

En la creación de acuarios interviene también la fascinación del hombre por el mundo subacuático. Un medio que le es ajeno y que le despierta tanta curiosidad como asombro. El acuario es una pequeña ventana abierta a ese mundo que, quizás, nunca en la vida podrá conocer si no es reproduciéndolo en un espacio controlado.

Es este también un hobby escalable. Una instalación que puedes ir personalizándola y complicándola cada vez más, añadiendo nuevos elementos al acuario, nuevos dispositivos técnicos para mejorar el hábitat, y nuevas especies de peces, que el aficionado puede observar cómo interaccionan con los que ya estaban presentes.

Un pasatiempo que requiere de inversión de dinero, y que ya una parte de la industria se ha dado cuenta de que es rentable.

Entramos a ver el panorama de la acuariofilia en nuestro país.

Los peces que más se compran.

El Magazine Zooplus cuenta que los peces que más se venden en España para cuidarlos en un acuario son especies de peces tropicales de agua dulce. Peces que llaman la atención por su colorido y que son compatibles entre sí, puesto que el agua del acuario requiere la misma temperatura y el mismo PH.

La mayoría de ellos son peces de Sudamérica y del Caribe, que viven en grandes ríos como el Amazonas y el Orinoco o en los lagos y lagunas del segmento norte del continente sudamericano.

El aficionado a los acuarios suele informarse previamente del origen del pez, de sus pautas de comportamiento, si viven en bandadas, si son peces solitarios, y de su alimentación. No los compran solo por el aspecto. Sobre todo si llevan tiempo trabajando el acuario y tienen varias especies de peces cohabitando. Es una afición en la que además de obligarte a cuidar a un ser vivo, como harías si cuidaras plantas, te enseña, te aporta conocimiento.

Entre los peces de agua dulce más populares en los acuarios españoles destacan el guppy, el tetra neón y el platy. Su éxito se debe a que son especies relativamente fáciles de cuidar, tienen colores llamativos y se adaptan bien a los acuarios domésticos, por lo que resultan ideales tanto para principiantes como para aficionados con experiencia.

El guppy es probablemente el pez de colores más conocido. Originario del Caribe y del norte de Sudamérica, destaca por sus vivos colores y su carácter sociable. Suele medir entre 3 y 5 centímetros y necesita vivir en grupo para encontrarse cómodo. Se adapta bien a acuarios de unos 54 litros y prefiere aguas templadas, entre 24 y 27 grados. Es una especie muy prolífica, capaz de reproducirse con gran rapidez, lo que obliga a controlar la población para evitar la saturación del acuario.

Otro de los peces favoritos es el tetra neón. Procedente de la cuenca amazónica, este pequeño pez es fácilmente reconocible por sus brillantes franjas azules y rojas. Alcanza unos 4 centímetros de longitud y debe mantenerse en grupos de al menos diez ejemplares. Necesita acuarios de unos 60 litros y aguas ligeramente ácidas con temperaturas comprendidas entre los 20 y los 26 grados. Su comportamiento pacífico facilita la convivencia con otras especies de tamaño similar.

Por su parte, el platy es un pez apreciado por su resistencia y facilidad de adaptación. Originario de América Central, puede encontrarse en numerosos colores. Mide entre 4 y 6 centímetros y se desarrolla mejor en grupos. Requiere acuarios de al menos 54 litros y temperaturas de entre 22 y 28 grados. Su temperamento tranquilo y su buena compatibilidad con otras especies lo convierten en una excelente opción para acuarios comunitarios.

Acuarios para principiantes.

El periódico El País hace una comparativa de los acuarios para principiantes que más se están vendiendo en España. A pesar de que son acuarios diseñados para personas que se introducen en la acuariofilia, es recomendable informarse antes sobre las características de temperatura y acidez que debe tener el agua para cuidar los peces que queremos adquirir y comprender el funcionamiento del acuario. No es esta una afición en la que puedes introducirte con los ojos cerrados; sin ningún conocimiento previo. Debes informarte.

Antes de comparar varios acuarios, el análisis realizado por el diario El País tuvo en cuenta un aspecto importante: un acuario no puede valorarse correctamente nada más montarlo. Para que el ecosistema funcione de forma estable, es necesario que se desarrollen las bacterias beneficiosas que mantienen la calidad del agua. Por ello, las pruebas se realizaron utilizando material biológico procedente de un acuario antiguo, que se traspasó al acuario nuevo, y se observaron durante varias semanas parámetros como el pH, la dureza del agua, la filtración, la iluminación y la facilidad de mantenimiento.

Entre los criterios analizados destacaron la capacidad del tanque, el sistema de filtrado, el diseño, la iluminación LED y la comodidad de uso diaria. También se valoró la facilidad para alimentar a los peces, realizar cambios de agua y acceder a los componentes técnicos.

Uno de los modelos mejor valorados fue el Fluval Flex. Destaca por su atractivo diseño con cristal frontal curvado, que permite observar a los peces desde diferentes ángulos. Todo el sistema técnico queda oculto en la parte trasera, ofreciendo una apariencia más limpia y elegante. Su filtración de tres etapas consiguió mantener el agua transparente y libre de olores durante las pruebas. También incorpora iluminación LED programable mediante un mando a distancia, con distintos colores y efectos ambientales.

Otro modelo recomendado fue el Tetra Starter Line, especialmente pensado para quienes buscan una solución sencilla para empezar en la acuariofilia. Su montaje es  sencillo, incluye los elementos básicos para poner en marcha el acuario y ofrece un mantenimiento accesible para usuarios sin experiencia previa. Gracias a su equilibrio entre funcionalidad, tamaño y facilidad de uso, se presenta como una alternativa interesante para dar los primeros pasos en el mundo de los acuarios.

Acondicionar el agua de un acuario.

El blog de la tienda online Aquarium Luigi, una tienda especializada en todo los que se refiere al montaje y mantenimiento de acuarios y al cuidado doméstico de peces, nos recuerda que esta afición no consiste en llenar el acuario y echar los peces. Hay que prestar una especial atención a los aspectos técnicos de la instalación. Uno de los más importantes es el de escoger un sistema de filtración de agua adecuado.

Mantener el agua en buenas condiciones es uno de los aspectos más importantes de la acuariofilia. Para lograrlo, los acuarios cuentan con sistemas de filtrado que trabajan de forma continua eliminando residuos y ayudando a conservar el equilibrio biológico del ecosistema. Sin un filtro adecuado, los desechos producidos por los peces y los restos de alimento se acumularían rápidamente, deteriorando la calidad del agua.

La función de un filtro va mucho más allá de recoger suciedad visible. En su interior viven millones de bacterias beneficiosas que desempeñan una tarea fundamental: transformar las sustancias tóxicas procedentes de los excrementos en compuestos menos perjudiciales para los peces. Gracias a este proceso natural, el agua se mantiene más estable y segura.

Los sistemas de filtración suelen combinar tres métodos de trabajo. El primero es el filtrado mecánico, encargado de retener partículas en suspensión. El segundo es el filtrado biológico, considerado el más importante, ya que albergan las bacterias encargadas de acondicionar el acuario, y por último, algunos filtros incorporan materiales de filtración química, como carbón activo o resinas especiales, que ayudan a eliminar determinadas sustancias disueltas.

Existen distintos tipos de filtros según el tamaño y las necesidades del acuario. Los modelos internos suelen emplearse en instalaciones pequeñas, mientras que los filtros externos ofrecen una mayor capacidad en acuarios medianos y grandes.

Otra tarea fundamental es realizar cambios parciales de agua de forma periódica. Esta sencilla rutina permite reducir la acumulación de nitratos y reponer minerales necesarios para peces y plantas. La combinación de una buena filtración y un mantenimiento regular es la clave para disfrutar de un acuario saludable durante muchos años.

Evitar algunos errores.

El blog Acuarismo Fácil comenta que muchos de los errores que se cometen cuando una persona se introduce en la acuariofilia se basan en interpretar de manera gratuita el comportamiento y las necesidades de los peces, y en no leer con detenimiento las instrucciones del acuario.

Con frecuencia tratamos a los peces como si fuera otro tipo de animal doméstico, como si fueran un gato o un periquito. Cuando se trata de animales extremadamente sensibles. A veces nos introducimos en el cuidado de los peces sin habernos informado antes. Y sin seguir las instrucciones, o interpretándolas a nuestra manera, que nos dan los fabricantes de los acuarios. Que son personas que ya conocen la dinámica de la acuariofilia.

Todo esto nos genera frustración. Tarde o temprano nos lleva a abandonar este hobby cuando hemos invertido tiempo y dinero en montar el equipo y en adquirir los peces.

Uno de los errores más frecuentes es alimentar en exceso a los peces. Aunque parezca una muestra de cariño, ofrecer más comida de la  que necesitan provoca la acumulación de restos orgánicos y un aumento de los desechos. Esto deteriora la calidad del agua y puede afectar gravemente a su salud. Lo recomendable es suministrar únicamente la cantidad que los peces puedan consumir en uno o dos minutos, una o dos veces al día.

Otro fallo habitual es introducir demasiados peces en el acuario. Cada especie necesita un volumen de agua adecuado para desarrollarse correctamente. Cuando la población es excesiva, aumentan los desechos, se generan conflictos entre los animales y el equilibrio del ecosistema se vuelve más difícil de mantener. Como es lógico, conviene elegir especies compatibles que compartan necesidades similares de temperatura y comportamiento.

La impaciencia puede jugar una mala pasada al aficionado. Los acuarios son entornos relativamente estables que no requieren modificaciones constantes. Cambiar la decoración continuamente, mover las plantas o intervenir a diario suele generar estrés en los peces y altera el funcionamiento natural del ecosistema. En muchas ocasiones, es recomendable observar y actuar solo cuando es necesario mejorar el estado del acuario; es decir, la confortabilidad de los peces.

Por último, conviene evitar la limpieza exagerada. Un acuario saludable no necesita quedar completamente esterilizado. Las bacterias beneficiosas que viven en el agua, el sustrato y los elementos decorativos son esenciales para mantener el equilibrio biológico. Realizar mantenimientos moderados y cambios parciales de agua suele ser mucho más efectivo que limpiar todo el acuario de forma intensa.

Si pones cuidado y te informas adecuadamente, la acuariofilia puede llegar a ser un hobby muy bonito.

 

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